¡Santo Dulce!
Es común hablar de postres al finalizar un plato fuerte, desde un soffle de caramelo en una cena elegante, hasta un poco de gelatina de limón después de un almuerzo en casa de la abuela. Esto es a nivel mundial, pero en Santa Marta, especialmente, los postres son dulces; no los que vienen empacados rellenos de chocolate, sino los que se preparan en casa, en ollas hirviendo frutas como el mamoncillo o el coco, que impregnan el hogar de un aroma cálido y apetitoso, donde todos quieren ser merecedores del máximo galardón de la cocina, el cucharón de revolver el dulce.
Estos dulces son la excusa perfecta para visitar a la familia, preservar una tradición y endulzar el día, ¿qué más se le puede pedir a una tarde de viernes santo? pero no son exclusivamente para Semana Santa por fortuna, en muchos lugares de la ciudad hay venta de estos maravillosos dulces a cualquier hora del día.
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